★ Carta especial · Negociación libre
Marchante de Arte
Propones un trueque libre a un rival. Si acepta, intercambiáis obras.
2 copias en el mazo
Efecto
Negocias con un rival el intercambio de obras de mesa: cualquier categoría, cualquier número de cartas a cambio de cualquier otro número. El rival decide si acepta. Si rechaza, la carta se descarta sin efecto.
Efecto
El Marchante de Arte abre una negociación libre entre tu mesa y la de un rival. Habla, regatea, ofrece más de lo que pides — la mecánica es deliberadamente abierta para que la mesa hable y los pactos se conviertan en parte del juego.
- Eliges a un rival.
- Propones cualquier intercambio entre obras de tu mesa y obras de su mesa:
- Cualquier categoría: puede ser Pintura↔Arquitectura sin problema.
- Cualquier número: 1 por 1, 2 por 1, 3 por 2… lo que negociéis.
- Solo obras “limpias”: las que tienen una carta especial pegada (Artista Cancelado, Restauradora Autodidacta, Patrimonio UNESCO) no entran en el trueque.
- El rival decide:
- Acepta → intercambiáis exactamente lo pactado. Cada uno reorganiza su mesa después.
- Rechaza → no se cambia nada. La carta Marchante de Arte va al descarte sin más efecto.
Importante: el trueque es libre pero vinculante. Lo que pactéis se ejecuta tal cual, sin trampa. La conversación es parte del juego — los pactos vocales construyen la dinámica de mesa.
Sabor
Marchante simpático del siglo XIX, sombrero de copa ladeado y sonrisa cómplice. No es un ladrón ni un destructor: es el intermediario que pone a circular las obras entre coleccionistas. Conoce a todo el mundo, sabe quién quiere qué, y siempre se lleva una pequeña comisión moral.
“Esta pieza modesta por aquella otra que tanto le gusta… piénselo, todos salimos ganando.”