Arco honorífico encargado por Napoleón en 1806 tras Austerlitz para celebrar a la Grande Armée. Se inspira en los arcos romanos imperiales (especialmente el de Tito) pero los lleva a una escala monumental: 50 m de altura. Decorado con cuatro grupos escultóricos —La Marsellesa de Rude es el más célebre— y los nombres grabados de 660 generales y 158 batallas del Primer Imperio. Inaugurado bajo Luis Felipe en 1836, alberga desde 1920 la Tumba del Soldado Desconocido. Centro irradiante de las doce avenidas de la Étoile en el eje Concordia–Defénse.