Decoración mural ilusionista de la villa romana de la emperatriz Livia Drusila en Prima Porta, descubierta en 1863. Las cuatro paredes del triclinio subterráneo simulan un jardín idílico con árboles frutales, aves y flores en perspectiva atmosférica, sin figuras humanas. Hoy se conservan en el Museo Nacional Romano (Palacio Massimo). Es uno de los ejemplos mejor preservados de pintura romana de paisaje del segundo estilo pompeyano.