Considerado el primer edificio plenamente renacentista de la historia. Construido por Brunelleschi para el gremio florentino de la seda como orfanato (Ospedale degli Innocenti), su loggia de nueve arcos de medio punto sobre columnas corintias inaugura el lenguaje de la proporción matemática y la cita explícita de Roma antigua frente al gótico medieval. Los medallones de cerámica vidriada azul con bebés en pañales (Andrea della Robbia, 1487) son su sello visual. Sigue funcionando como institución de protección a la infancia.