Versión más célebre del tema bíblico pintada por la única mujer artista del Barroco italiano que alcanzó reconocimiento internacional. La fuerza física de Judith y su sirvienta sobre el cuerpo del general asirio, el chorro de sangre, la luz tenebrista heredada de Caravaggio: todo es violencia consciente. Se conserva en la Galería de los Uffizi (Florencia); existe una versión anterior en Capodimonte (Nápoles).