Iglesia del Camino de Santiago en la villa palentina de Frómista, fundada por la condesa Mayor de Castilla. Su volumen exterior con tres ábsides escalonados, dos torres cilíndricas y un cimborrio octogonal sobre el crucero la convierten en el “manual” del románico pleno español: planta de cruz latina, bóveda de cañón, capiteles historiados y más de 300 canecillos figurativos en el alero. Restaurada radicalmente entre 1894 y 1904, lo que le ha valido críticas pero también su excepcional integridad visual.