Pintura
Saturno devorando a su hijo
Francisco de Goya, 1819-1823
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Romanticismo · orden cronológico 8
Una de las catorce Pinturas Negras que Goya pintó al óleo directamente sobre los muros enlucidos de su casa de campo (la “Quinta del Sordo”) cuando tenía 73 años, sordo y desencantado tras la guerra y la restauración absolutista. Saturno, el titán que devora a sus hijos por miedo a ser destronado, encarna el horror irracional, el insomnio y la violencia que la razón ilustrada no logró impedir. La pincelada visceral, la oscuridad y la deformación expresionista anticipan el siglo XX. Trasladada a lienzo en 1874, hoy en el Museo del Prado.
Un pintor entre dos épocas: Goya se formó en el neoclasicismo dieciochesco (retratos de corte, claridad compositiva), pero las Pinturas Negras son ya el desgarro romántico llevado al límite (emoción subjetiva, irracionalidad, oscuridad existencial). La obra cabalga entre dos épocas como el propio autor.